River golpeó a Gimnasia y avanzó a semifinales
River Plate venció 2-0 a Gimnasia en el Monumental y se metió en semifinales del Torneo Apertura. Driussi y Martínez Quarta marcaron los goles en una noche con lesiones, tensión y una cita clave ante Rosario Central.
River Plate dio un paso firme en el Torneo Apertura 2026 al derrotar 2-0 a Gimnasia y Esgrima La Plata en el estadio Monumental, resultado que le permitió acceder a las semifinales del certamen. El equipo dirigido por Eduardo Coudet resolvió la serie con autoridad, sostuvo el control durante amplios pasajes del encuentro y encontró en Sebastián Driussi y Lucas Martínez Quarta a los protagonistas de una victoria que lo deja a un solo partido de la final. En la próxima instancia, el Millonario volverá a jugar como local frente a Rosario Central, que llega tras eliminar a Racing en un cruce muy disputado.
El desarrollo del partido tuvo como punto de quiebre el gol de Driussi, convertido a los 27 minutos del primer tiempo. La jugada nació desde un envío largo de Marcos Acuña hacia Facundo Colidio, quien ganó por la banda izquierda, dejó en el camino a su marcador con una maniobra técnica y asistió al delantero. Driussi controló dentro del área, se acomodó para su perfil y sacó un zurdazo que se metió junto al palo, imposible para Nelson Insfrán. La acción sintetizó lo mejor del conjunto local: velocidad en la circulación, movilidad por afuera y precisión en los metros finales. Gimnasia intentó responder con presión y algún avance directo, pero no logró quebrar la solidez de River antes del descanso.
En el complemento, River amplió la diferencia con una jugada que combinó proyección, decisión y sorpresa. Lucas Martínez Quarta inició la maniobra desde su propio campo, condujo con libertad hasta tres cuartos de cancha y descargó hacia la derecha para Joaquín Freitas, uno de los jóvenes que ingresó en la segunda parte. El juvenil envió el centro y el zaguero llegó para definir de cabeza, aprovechando una salida fallida de Insfrán. El 2-0 terminó de inclinar el partido y reforzó la sensación de dominio del local, que además siguió generando situaciones claras para ampliar la cuenta. Incluso tuvo un gol anulado a Driussi por fuera de juego y otra chance muy buena en los pies de Juan Cruz Meza, contenidos por el arquero visitante.
Más allá del resultado, la noche dejó dos preocupaciones físicas para River. Antes de comenzar, Gonzalo Montiel sufrió una contractura en el isquiotibial izquierdo durante la entrada en calor y fue reemplazado por Fabricio Bustos. Ya en el encuentro, Marcos Acuña debió dejar la cancha por una molestia muscular y su lugar fue ocupado por Matías Viña. Ambos casos encendieron señales de alerta en un tramo decisivo de la temporada, en el que cada pieza resulta importante para sostener el andar del equipo. La situación obligó al cuerpo técnico a mover fichas sin perder orden ni intensidad.
Gimnasia, por su parte, llegó al Monumental con una racha positiva que había captado la atención del torneo: siete victorias consecutivas desde la asunción de Ariel Pereyra como entrenador interino. Sin embargo, esa buena serie se cortó en Núñez, donde el Lobo encontró pocas respuestas frente a un rival más sólido y más contundente. Aun así, tuvo momentos para inquietar, sobre todo en el tramo final, cuando Santiago Beltrán respondió con una gran atajada y el palo también le negó el descuento a la visita. La presencia de Nacho Fernández, ex River, aportó un condimento extra a un cruce cargado de contexto y tensión competitiva.
Con el boleto a semifinales ya asegurado, River mira ahora de reojo su próximo desafío ante Rosario Central. El duelo será nuevamente en el Monumental y promete una exigencia superior, porque el Canalla también llega en buen nivel tras una clasificación trabajada. Para el conjunto de Coudet, el objetivo inmediato será recuperar soldados, administrar cargas y sostener la solidez mostrada en este cruce de cuartos. ¿Creés que River llega como principal candidato al título o todavía tiene margen para mejorar en este tramo decisivo del torneo?
El desarrollo del partido tuvo como punto de quiebre el gol de Driussi, convertido a los 27 minutos del primer tiempo. La jugada nació desde un envío largo de Marcos Acuña hacia Facundo Colidio, quien ganó por la banda izquierda, dejó en el camino a su marcador con una maniobra técnica y asistió al delantero. Driussi controló dentro del área, se acomodó para su perfil y sacó un zurdazo que se metió junto al palo, imposible para Nelson Insfrán. La acción sintetizó lo mejor del conjunto local: velocidad en la circulación, movilidad por afuera y precisión en los metros finales. Gimnasia intentó responder con presión y algún avance directo, pero no logró quebrar la solidez de River antes del descanso.
En el complemento, River amplió la diferencia con una jugada que combinó proyección, decisión y sorpresa. Lucas Martínez Quarta inició la maniobra desde su propio campo, condujo con libertad hasta tres cuartos de cancha y descargó hacia la derecha para Joaquín Freitas, uno de los jóvenes que ingresó en la segunda parte. El juvenil envió el centro y el zaguero llegó para definir de cabeza, aprovechando una salida fallida de Insfrán. El 2-0 terminó de inclinar el partido y reforzó la sensación de dominio del local, que además siguió generando situaciones claras para ampliar la cuenta. Incluso tuvo un gol anulado a Driussi por fuera de juego y otra chance muy buena en los pies de Juan Cruz Meza, contenidos por el arquero visitante.
Más allá del resultado, la noche dejó dos preocupaciones físicas para River. Antes de comenzar, Gonzalo Montiel sufrió una contractura en el isquiotibial izquierdo durante la entrada en calor y fue reemplazado por Fabricio Bustos. Ya en el encuentro, Marcos Acuña debió dejar la cancha por una molestia muscular y su lugar fue ocupado por Matías Viña. Ambos casos encendieron señales de alerta en un tramo decisivo de la temporada, en el que cada pieza resulta importante para sostener el andar del equipo. La situación obligó al cuerpo técnico a mover fichas sin perder orden ni intensidad.
Gimnasia, por su parte, llegó al Monumental con una racha positiva que había captado la atención del torneo: siete victorias consecutivas desde la asunción de Ariel Pereyra como entrenador interino. Sin embargo, esa buena serie se cortó en Núñez, donde el Lobo encontró pocas respuestas frente a un rival más sólido y más contundente. Aun así, tuvo momentos para inquietar, sobre todo en el tramo final, cuando Santiago Beltrán respondió con una gran atajada y el palo también le negó el descuento a la visita. La presencia de Nacho Fernández, ex River, aportó un condimento extra a un cruce cargado de contexto y tensión competitiva.
Con el boleto a semifinales ya asegurado, River mira ahora de reojo su próximo desafío ante Rosario Central. El duelo será nuevamente en el Monumental y promete una exigencia superior, porque el Canalla también llega en buen nivel tras una clasificación trabajada. Para el conjunto de Coudet, el objetivo inmediato será recuperar soldados, administrar cargas y sostener la solidez mostrada en este cruce de cuartos. ¿Creés que River llega como principal candidato al título o todavía tiene margen para mejorar en este tramo decisivo del torneo?
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