El cambio estuvo en la cabeza: el trabajo que llevó a LIFUNE al título tras una remontada inolvidable
El cuerpo técnico destacó la evolución mental del plantel como la clave para conquistar el campeonato.
En la final, el equipo revirtió un 0-3 ante la Escuela CASLA y terminó consagrándose campeón en la definición por penales.
Más allá del trofeo, el campeonato significó la confirmación de un proceso. El cuerpo técnico de la categoría de LIFUNE valoró el crecimiento colectivo y, principalmente, el cambio de mentalidad que experimentó el plantel durante los últimos meses, un aspecto que consideran determinante para alcanzar el título.
El entrenador explicó que, junto a Moisés, asumió el desafío hace aproximadamente dos meses, luego de la salida del entrenador que dirigía al equipo en plena temporada. En tanto, Rodri, encargado de la preparación física, integra el proyecto desde el inicio del año.
"Sabíamos que los chicos eran muy buenos técnicamente, pero encontramos un problema en la parte mental", señaló el DT, quien remarcó que el principal objetivo fue fortalecer la confianza del grupo y la manera de afrontar tanto las victorias como las derrotas.
En paralelo al campeonato de LIFUNE, el plantel también disputó el torneo Juvale Fune, una competencia que sirvió como espacio de trabajo semanal para desarrollar ese aspecto psicológico. Según contó el entrenador, el desafío era que los jugadores recuperaran la confianza y volvieran a sentirse capaces de competir.
"Queríamos que se sintieran campeones. Cada vez que un resultado era negativo, muchos ya no querían jugar. Trabajamos mucho para cambiar esa mentalidad", explicó.
El cambio, según relató, comenzó a verse con el correr de las semanas. Incluso recordó uno de los primeros partidos del proceso, cuando el equipo ganó 1-0 en LIFUNE, pero los jugadores abandonaron la cancha molestos pese al triunfo, una muestra del momento anímico que atravesaban.
Con entrenamiento, acompañamiento y trabajo diario, el grupo fue modificando esa realidad hasta convertirse en un equipo con mayor fortaleza emocional.
La mejor demostración llegó en la final frente a la Escuela CASLA. El conjunto comenzó perdiendo 3-0 a los 12 minutos, pero nunca bajó los brazos, logró igualar el encuentro y finalmente se impuso en la definición por penales para quedarse con el campeonato.
Para el cuerpo técnico, esa remontada reflejó todo el proceso realizado durante estos meses.
"Lo más importante no fue el campeonato, sino que los chicos hoy se sienten ganadores. Ese era el objetivo y verlo acompañado por los resultados es lo más lindo para ellos", expresó el entrenador.
Plantel campeón
León Arancibia
Lisandro Luengo
Giovanni Cavagnero
Eduardo Vera
Enzo Pérez
Franco Gonzales
Jaziel Quezda
Eliel Pacheco
Joaquín Páez
Bautista Avondet
Noah Parada
Ian Moreno
Lionel Hermosilla
Con el título ya en sus manos, el cuerpo técnico entiende que el verdadero logro fue haber construido un grupo que aprendió a competir desde la confianza y la convicción, una transformación que quedó reflejada en una final que parecía perdida y terminó con una vuelta olímpica.
Más allá del trofeo, el campeonato significó la confirmación de un proceso. El cuerpo técnico de la categoría de LIFUNE valoró el crecimiento colectivo y, principalmente, el cambio de mentalidad que experimentó el plantel durante los últimos meses, un aspecto que consideran determinante para alcanzar el título.
El entrenador explicó que, junto a Moisés, asumió el desafío hace aproximadamente dos meses, luego de la salida del entrenador que dirigía al equipo en plena temporada. En tanto, Rodri, encargado de la preparación física, integra el proyecto desde el inicio del año.
"Sabíamos que los chicos eran muy buenos técnicamente, pero encontramos un problema en la parte mental", señaló el DT, quien remarcó que el principal objetivo fue fortalecer la confianza del grupo y la manera de afrontar tanto las victorias como las derrotas.
En paralelo al campeonato de LIFUNE, el plantel también disputó el torneo Juvale Fune, una competencia que sirvió como espacio de trabajo semanal para desarrollar ese aspecto psicológico. Según contó el entrenador, el desafío era que los jugadores recuperaran la confianza y volvieran a sentirse capaces de competir.
"Queríamos que se sintieran campeones. Cada vez que un resultado era negativo, muchos ya no querían jugar. Trabajamos mucho para cambiar esa mentalidad", explicó.
El cambio, según relató, comenzó a verse con el correr de las semanas. Incluso recordó uno de los primeros partidos del proceso, cuando el equipo ganó 1-0 en LIFUNE, pero los jugadores abandonaron la cancha molestos pese al triunfo, una muestra del momento anímico que atravesaban.
Con entrenamiento, acompañamiento y trabajo diario, el grupo fue modificando esa realidad hasta convertirse en un equipo con mayor fortaleza emocional.
La mejor demostración llegó en la final frente a la Escuela CASLA. El conjunto comenzó perdiendo 3-0 a los 12 minutos, pero nunca bajó los brazos, logró igualar el encuentro y finalmente se impuso en la definición por penales para quedarse con el campeonato.
Para el cuerpo técnico, esa remontada reflejó todo el proceso realizado durante estos meses.
"Lo más importante no fue el campeonato, sino que los chicos hoy se sienten ganadores. Ese era el objetivo y verlo acompañado por los resultados es lo más lindo para ellos", expresó el entrenador.
Plantel campeón
León Arancibia
Lisandro Luengo
Giovanni Cavagnero
Eduardo Vera
Enzo Pérez
Franco Gonzales
Jaziel Quezda
Eliel Pacheco
Joaquín Páez
Bautista Avondet
Noah Parada
Ian Moreno
Lionel Hermosilla
Con el título ya en sus manos, el cuerpo técnico entiende que el verdadero logro fue haber construido un grupo que aprendió a competir desde la confianza y la convicción, una transformación que quedó reflejada en una final que parecía perdida y terminó con una vuelta olímpica.
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