Boca define su futuro con cambios obligados ante Universidad Católica

Boca afronta una noche decisiva en la Libertadores ante Universidad Católica. Claudio Úbeda prepara tres cambios, dos por obligación, para un duelo en el que el Xeneize necesita ganar y asegurar su pase a octavos.
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Boca llega a una de esas noches que suelen marcar el pulso de una campaña internacional. Este jueves, desde las 21.30, el equipo de Claudio Úbeda recibirá a Universidad Católica por la sexta fecha del Grupo D de la Copa Libertadores, con la obligación concreta de ganar para seguir en carrera y evitar una eliminación prematura. La ecuación es simple y, al mismo tiempo, exigente: el Xeneize necesita imponerse en La Bombonera para avanzar a los octavos de final y sostener vivo su recorrido en el certamen.

En ese contexto, el entrenador trabaja con una formación que presenta tres modificaciones respecto del equipo que igualó ante Cruzeiro, aunque solo una de ellas responde a una decisión estrictamente futbolística. Las otras dos están condicionadas por bajas sensibles. En el arco se mantendrá Leandro Brey, quien viene ocupando ese lugar desde la grave lesión de Agustín Marchesín. La defensa también muestra movimientos: Malcom Braida aparece como una fija por el sector derecho, luego de ganarle la pulseada a Marcelo Weigandt, mientras que Lautaro Di Lollo y Lautaro Blanco completan la estructura. La principal novedad en la última línea será la inclusión de Marco Pellegrino, que reemplazará al sancionado Ayrton Costa.

Más adelante en la cancha, Boca deberá resolver otra ausencia importante. Santiago Ascacíbar todavía no logró recuperarse de la roja que vio frente a Barcelona en Guayaquil y esa situación obligó al cuerpo técnico a buscar una variante para el mediocampo. En el último partido, Tomás Belmonte había ocupado ese rol, pero ahora Úbeda se inclina por Ander Herrera, que será el único cambio motivado por una razón puramente táctica. La elección del español apunta a darle mayor manejo de pelota, circulación e inteligencia en una zona donde Boca necesita equilibrio, sobre todo ante un rival que puede castigar cualquier desajuste.

En ese sector del campo, Leandro Paredes seguirá siendo el eje del equipo. El campeón del mundo aparece como capitán y referente en una noche que demanda personalidad, claridad y temple. A su lado se mantendrá Milton Delgado, joven que viene sosteniéndose como una rueda de auxilio útil para recuperar y simplificar la salida. Más suelto, con menos obligaciones defensivas y con licencia para aparecer entre líneas, volverá a presentarse Tomás Aranda. Su función será importante para encontrar espacios y ofrecer una conexión entre el mediocampo y los delanteros.

La zona ofensiva también llega condicionada por el estado físico de algunos jugadores. Adam Bareiro continúa marginado por la lesión muscular sufrida ante Huracán y Miguel Merentiel, pese a haber respondido bien en las tareas previas, no saldrá desde el arranque porque arrastra un desgarro sufrido la semana pasada. Por eso, la apuesta será con Milton Giménez y Exequiel Zeballos como titulares. En el caso del Changuito, además, el partido puede tener un condimento especial, ya que todo indica que podría ser su despedida con la camiseta de Boca.

Con ese panorama, el probable equipo del Xeneize será: Leandro Brey; Malcom Braida, Lautaro Di Lollo, Marco Pellegrino y Lautaro Blanco; Ander Herrera, Leandro Paredes, Milton Delgado y Tomás Aranda; Exequiel Zeballos y Milton Giménez. Claudio Úbeda apuesta a una mezcla de experiencia, juventud y orden para atravesar un compromiso que no admite distracciones.

Además del análisis futbolístico, la previa dejó otros datos relevantes. El encuentro se jugará en La Bombonera, con arbitraje de Wilmar Roldán y transmisión de Fox Sports. En la previa, incluso, se conoció que Boca presentará una nueva camiseta con homenaje a la Copa Libertadores 2001 y que la estrenará justamente en este partido, un detalle que suma peso simbólico a una noche que ya de por sí tiene mucho en juego.

Por contexto, rendimiento y necesidad, Boca afronta un examen de alta exigencia. El margen de error es mínimo y la presión, máxima. Úbeda deberá encontrar respuestas rápidas en un plantel golpeado por bajas, pero todavía con herramientas para competir. La gran pregunta ahora es si el equipo podrá sostener la intensidad, resolver sus ausencias y responder cuando la clasificación quede al alcance de la mano. ¿Creés que Boca tiene argumentos suficientes para superar esta final anticipada y meterse en octavos de la Libertadores?
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